Confidencial...

on lunes 23 de noviembre de 2009

El código deontólógico para los profesionales de la psicología dice claramente en uno de sus artículos:

Artículo 40º
Toda la información que el/la Psicólogo/a recoge en el ejercicio de su profesión, sea en manifestaciones verbales expresas de sus
clientes, sea en datos psicotécnicos o en otras observaciones profesionales practicadas, está sujeta a un deber y a un derecho de secreto profesional, del que, sólo podría ser eximido por el consentimiento expreso del cliente. El/la
Psicólogo/a velará porque sus eventuales colaboradores se atengan a este secreto
profesional.

Un requisito que he tenido presente a lo largo de toda mi trayectoria laboral es justamente la "confidencialidad" . Indispensable para que la "confianza" sea la base de una relación profesional y en este caso terapéutica. Hablamos de un vínculo que se construye día a día. Esta relación terapétucia es conveniente que se desarrolle en un espacio de seguridad, de confianza y de confidencialidad, tengo muy presente que el paciente puede exigir su derecho a la misma.

En una de las primeras sesiones del taller de grupo de los martes, los participantes cuando les pregunté ¿que querían perdirle a los integrantes del grupo? la mayor parte de ellos coincidieron en que necesitaban estar en un espacio "absolutamente confidencial".

A través del contacto con personas públicas, he podido desarrollar un ambiente de confianza en estos encuentros, pero más allá de esto, y en su propio beneficio a construir en su entorno un ambiente cordial y confidencial con sus colaboradores. La ética y el secreto profesional, así como el respeto a la invidualidad de mis pacientes es desde un principio una de mis prioridades.

Sé que alguno de vosotros puede estar pensando que en un contexto mi consulta pueden presentarse la confesión de abuso sexual, malos tratos y otros delitos. Y es también desde aqui que se puede ayudar a víctimas y verdugos.

Me gustaría que reflexionaran sobre ¿para qué exponemos nuestra historia? ¿estás necesitando confidencialidad?

17 comentarios:

Lili.- dijo...

Muy buen post Rafaela.
Creo que en la consulta exponemos nuestra historia a un profesional que entendemos resguardará la confidencialidad de lo que le confiamos. No se trata de una publicación abierta, sino que referimos detalles íntimos que no queremos que trasciendan.
Tu pregunta: Por qué lo hacemos?
Entiendo que poner palabra a nuestras aflicciones hace que la mochila pese menos, que podamos compartir sentires y escuchar alguna opinión válida y objetiva. Y además, hablar no solo nos libera sino que nos da la posibilidad de escucharnos...
Te dejo un beso grande.-

Daniel Sanchez dijo...

hola rafaela, de nuevo te digo que me gusta mucho tu blog. Yo soy estudiante de psicologia asi que me interesa bastante todo lo que publicas...yo pienso que como dices entre paciente y terapeuta debe existir una relacion de confianza que permita que el paciente no tenga ninguna clase de miedo a expresarse.
si el paciente acude a un terapeuta es porque lo necesita de verdad y por esto la confidencialidad es en lo que menos se piensa a la hora de asitir a una terapia...pues de antemano uno ya entiende que su problema esta siendo tratado por un profesional.

Adolfo Payés dijo...

Interesante Blog tienes. me gustan mucho tus artículos..

Y te sigo y enlazo para poder visitarte con mucho mas frecuencia..

Un abrazo
Con mis
Saludos fraternos

Que tengas una muy buena semana..

Nohelia dijo...

Más que de confidencialidad yo diría de gente que empatice con nosotros, que nos escuche. La confidencialidad viene sola, es una complicidad mutua.

Un beso, por cierto que opinas de el libro El poder del ahora? quería comentartelo, has escrito algo sobre él? si es así dime en que etiqueta y lo busco. Ya sabes que por tiempo no puedo entrar todo lo que me gustaría en los blogs y leerlos.

Un abrazo

Roquis dijo...

Se busca comprensión y vias de solución, ya que no hay mejor confidencialidad que uno mismo.

Lapiz0 dijo...

¿para qué exponemos nuestra historia?
Ser escuchados, leidos y sentir que no estamos solos.

¿estás necesitando confidencialidad?
creo que el no mostrar todos los datos del perfil, lo responde.

Gata Negra dijo...

Lapiz, ha dicho exactamente lo que yo iba a decir. Estoy con él.

Contamos nuestras historias para no sentirnos solos, para sentirnos escuchados y claro que necesitamos la confidencialidad, en el caso de los blogs seguimos siendo desconocidos para quienes nos leen, y quienes nos leen son desconocidos para nosotros...

Muy buena entrada y efectivamente, me pregunto si no sería un "problema" tener que guardar en secreto confesiones como tu dices, de malos tratos etc... A mi me costaría muchisimo, no se si sería buena terapeuta en esos casos. Supongo que eso se ha de aprender también.

Un abrazote gigante :D:D:D

evaglauca dijo...

Creo que exponemos la história, para ser escuchados , atendidos y ayudados.
Necesitamos confidencialidad , porque necesitamos intimidad controlada.
Un artículo interesante como siempre nunca me deja indiferente;

Rebeca dijo...

Nadie quiere ser juzgado por lo que hace, y todo el mundo tiene secretos inconfensables que le hacen no quererse en ese sentido a sí mismo, nadie es 100% bueno, todos en algun momento tenemos un mal pensamiento, un mal acto...pero aún así el yo social nos inculca mantener las formas y las normas, por eso encontrar un lugar donde uno puede expresar libremente sus miedos, sus actos, aquello que le altera la conciencia es ideal, aunque fuera de esas cuatros paredes lo social va a continuar presente y no va permitir la liberación total, precisamente para que esto funcione debemos respetar las normas.
Yo también estoy obligada a la confidencialidad, aunque a veces sin quererlo hemos roto algún secreto, sobretodo cuando ha habido alguien famoso ingresado, lo cual hace que no este muy de acuerdo conmigo misma y que traicioné a la ética profesional. La confidencialidad debe ser una premisa ineludible.

Diancecht dijo...

Lo que yo me pregunto es si la ley te protege o te pueden acusar de encubrimiento

La terapia de Rafaela dijo...

Dianchet: me gustaría que tu pregunta la razones con el sentido común, el menos común de los sentidos.

Rebeca: la ética profesional para salvaguardar aquellos que nos necesitan y que confían en nosotros es indispensable en profesiones sanitarias. Con personajes públicos, incluso más, porque porque tienen derecho a la intimidad igual que todos.

Lapiz: es cierto en un mundo que nadie tiene tiempo de pararse, necesitamos hablar y ser escuchados. Y en este punto parece que coincidimos varios de los que han venido por aqui. Gracias Evaglauca, Roquis, Gata, Daniel Nohelia

Lili, seguramente tu por ser psicóloga entiendes esto desde el secreto profesional

gracias a todos

polvo de perla dijo...

Todos necesitamos confidencialidad más ó menos o lo que es igual nuestra intimidad, nuestro espacio. Quizás cuando acudimos a un profesional que en principio no nos conoce de nada y le contamos nuestro problema de alguna manera vaciamos ese espacio transmitiendolo.
Otra cosa es el profesional que según sea el tema también se le puede hacer duro con según que temas.
mil besos

Paco Alonso dijo...

Cada persona es un mundo, dentro de ese particular mundo, cada uno puede elegir el estado y la aptitud que decide adoptar cada día, por lo tanto cada día puede pensar o sentir distinto, razón por la cual dependiendo del estado de animo, puedo opinar sobre tu invitación a reflexionar de muy distintas formas, todas ellas creo son buenas para quien las elige sobre todo.
Están son mis variadas formas de opinar, dependiendo de mi estado de cada día.

Cálido abrazo.

Esculapio Hijo del Sol dijo...

Rafaela gracias por escribir en mi blog es cierto la costumbre te lleva a vivir en un estado de extasis y te hace olvidar que el mundo es cambianete constantemente,que tengas días de éxitos.Roxana Miriam González de la Ciudad de Rosario
PD: Está Muy buenos tu post

Alfonso dijo...

No debe ser tan fácil.. yo estudio Psicología y en una conferencia, una jefa de clínica, psicóloga, nos contó que después de oir al paciente, tuvo que llamar a la policía. Se trataba de abuso de menores. Tiene guasa la cosa, eh.

Kamra dijo...

Hablamos porque deseamos ser escuchados deseamos compartir.
En mi trabajo en el hospital (no soy ni médico ni enfermera) muchos pacientes sólo desean que se les escuche, aunque hayan acudido al hospital por una dolencia física, y la verdad es que cuando les escuchas, les pones tu mano encima de la suya o les miras a los ojos se sienten reconfortados. La confidencialidad en este caso es la conexión que se realiza con el otro al que estás escuchando. Y esa microrelación hace que se evadan del resto de las personas que les rodean.
Un beso dulce de luna

FLACA dijo...

Yo vine a darte un abrazo.