- Trastorno negativista desafiante: (está también englobado en una categoría más amplia que son los trastornos por déficit de atención y comportamiento perturbador, así como hiperactividad), los criterios para diagnosticarlo son: se encoleriza a menudo e incurre en pataletas, discute con adultos, desafía activamente a los adultos, rehusa cumplir sus obligaciones, molesta deliberadamente a otras personas, acusa a otros de sus errores o mal comportamiento, susceptible de ser molestado por otros, es colérico y resentido, y también amenudo es rencoroso y vengativo. Por lo menos 4 o más de estos síntomas se tienen que presentar al menos 6 meses.
- Trastorno disocial Desafiante y oposicionista: se caracteriza por un comportamiento disruptivo, por ejemplo, oposición activa a las peticiones de los adultos, tendencia a molestar deliberadamente a otras personas, sentimientos de enfado, resentimiento, irritación, enojo, baja tolerancia a la frustración, enfrentamientos, enfrentamientos con niveles excesivos de grosería, falta de colaboración y resistencia a la autoridad.
Factores de riesgo, tenemos factores personales con déficit en habilidades sociales, baja autoestima, pobre desarrollo moral, bajo rendimieno escolar; no cabe duda que la familia juega un papel importante en el desarrollo y/o mantenimiento de estos trastornos ya que la familia es el grupo de referencia encargado de transmitir al menor el conjunto de normas y valores sociales a través de las actitudes y comportamientos de los padres.
Por ello y en líneas generales en niños y adolescentes se pueden trabajar los siguientes factores:
- La familia tiene que ser un soporte adecuado y caracterizado por supervisar coherente, consistente y continuamente los comportamientos del menor.
- A nivel individual: una elevada autoestima, una buena capacidad de solución de problemas, así como un soporte social enriquecedor para el menor, en el que se favorezca las relaciones sociales y las actividades de ocio.
- Un soporte escolar adecuado a las necesidades individuales que favorezca la adaptación social y curricular del niño.
- Accesibilidad a los servicios asistenciales específicos que permitirán un diagnóstico y tratamiento precoz, así como una continuidad en la intervención diseñada.




15 comentarios:
Hace unos días vi en la red el caso de Mar, que pedía ayuda por un trastorno de ese tipo que padece su hijo Samuel.
Hay que ser muy valiente para sobrellevarlo.
En realidad, cuando yo empecé a ejercer ese trastorno no se daba. No existían los alumnos oposicionistas desafiantes ni la cantidad de hiperactivos tomando ritalina que existen actualmente. Eso hace que a menudo me pregunte qué ocurrió,¿se trata de algún virus que ataca a los niños?,¿mutaron nuestros genes y la humanidad se encamina a oponerse en forma hiperactiva y desafiante?... Me pregunto si no habrá que analizar más allá de la persona que padece estos trastornos, si la educación no es también un factor determinante, si los padres estaremos educando sin pero poniendo los tan necesarios límites,si estaremos educando desde que nace la persona generando la capacidad de espera y desarrollando los frenos.
Opino que la familia, la cultura y la sociedad no están ajenas a este trastorno tan común entre niños y jóvenes, no puede ser que parezca transmitirse con el consumo de hamburguesas.
al margen de que estamos en el centro de grandes cambios de conceptos trayendo reacciones extremas, estos problemas de comportamientos los vemos mas acentuados, no porque lo esten siendo, sino que se estan estudiando mas.
un abrazo
comparto el pensamiento de la flaca.....
que estamos haciendo los adultos,para que éstos transtornos aparezcan cada vez mas??
para pensar..
besoss
Rafaela interesante Post.
Un Cordial Saludo desde Creatividad e imaginación fotos de José Ramón
Un post muy interesante.
El estudio y la reflexión está bien,conozco niños que toman pastillas para la hiperactividad y la falta de atención desde los seis años. Y jovenes de dieciocho que necesitan antidepresivos para seguir adelante, en ambos casos los dos acuden a terapia, pero yo me pregunto, ¿que pasaría, si además de la terapeuta les ecucharan sin judgar los demás? Es complicado vivir en un lugar donde etiquetan tus dificultades para seguir adelante.
Muy interesante tu blog te descubri y volveré para leerte más
Siempre me ha parecido muy complicado tratar este tipo de trastornos, sobretodo en esos casos en que encima no se puede contar con el apoyo de la familia y ahí también se establecen patrones de conducta inadecuados.
Hola Rafaela,
Muy interesante este texto. Creo que es fundamental la educación que los padres dan a sus hijos para que estos crezcan con estabilidad y sin problemas. Me llama mucho la atención también como la falta de autoestima está presente en gran parte de los "trastornos" que sufren las personas. ¿Cómo se puede potenciar ésta en los adolescentes, tan vulnerables a la opinión de los demás y a los medios?
El apoyo de la familia es fundamental, y sino está el de la autoridad de referencia. Poner los límites, enseñar a los adolescentes a asumir su "responsabilidad" está entre los pasos más básicos con que tratar este trastorno.
Para aumentar la autoestima de los adolescentes, es un tema "delicado" es una edad como todo bien sabemos que nuestro cuerpo y nuestra socialización se van produciendo cambios lentos, menos lentos... y donde el grupo de referencia, es decir, nuestros iguales, son como un espejo.
En primer lugar desde el propio seno familiar apoyar a que se desarrollen completando áreas que sean de su interés, por ej el deporte, la música, y las tareas escolares. Todos sabemos que desde la propia familia muchas veces anulamos y maltratamos a los menores.. cuando esto no es así, a veces la indiferencia o la falta de tiempo hace que no sepamos: qué está ocurriendo?
La baja autoestima es resultado de varios factores, potenciarla es una tarea imprescindible: reforzando las actividades que los chicos realizan con interés y que les gusta y les va bien, interesándose por lo que le pasa, no juzgando y criticando continuamente. A nadie le gusta ser juzgado. Escuchar ¿cualés son su preferencias, sus gustos, sus necesidades? y escuchar con empatía....
bueno creo que puedo escribir un post de esto. También dependerá de cada caso, somos individuos difernetes y con una circunstancia particular. Por tanto hay que analizar cada una de ellas...
un abrazo
Hola Rafaela, que tal?
Hace bastante tiempo que te estoy siguiendo. La primera vez que vi tu nombre fue en el blog de Gata Negra.
Te escribo porque yo tambien soy psicologa clinica. En este momento estamos trabajando (con mi esposo) en Noruega. Sin embargo, nuestro contrato de trabajo se termina en julio del 2011 y queremos irnos a vivir a Espana...
Podrias darme algunos datos acerca de lugares o instituciones de tipo psicologico en Espana donde pueda enviar mi CV?.
Yo busco y busco por internet pero no he conseguido muchos... asi que acudo a ti (a traves de tu blog.... espero que no te moleste!)
Un abrazo grande y buena semana,
Cynthia
Hola Rafaela:
Coincido bastante con la Flaca, pero también me surgen algunas preguntas que nunca conseguí responderme.
¿No estaremos tratando de "adaptar" demasiado a los niños y jóvenes a un modelo de sociedad esencialmente jodido y que no respeta las sensibilidades individuales? ¿es malo a priori desafiar a la autoridad? Las autoridades a que los sometemos, ¿son siempre legítimas? La baja autoestima, ¿no estará producida porque les ofrecemos modelos y metas inalcanzables y poco interesantes desde el punto de vista humano? Los dejamos solos en un mundo hostil y no les damos buenos ejemplos éticos. Desde el momento en que nos importa menos que sean auténticos y aprendan a conocerse y nos importa más que se inserten en el mercado de trabajo y sean políticamente correctos, vamos a obtener esos resultados. Gente adaptada por conveniencia y contranatura, futura carne de diván, (los más dóciles y pusilánimes), o rebeldes sin causa o con demasiadas causas los más sensibles y personales, siempre al filo de la navaja.
Es cierto, esos chicos no están bien, pero lo que les proponemos como modelo no es mucho mejor.
Nosotros, ¿estamos mejor?
¿sabemos quienes somos?¿por qué tanta gente que siempre ha respetado la autoridad y se ha ceñido a las reglas sociales sin cuestionarlas tiene que tomar antidepresivos y ansiolíticos?
¿no será que todos estamos haciendo todo mal y que el mal no está en los chicos?¿no será que no es un problema clínico sino ideológico?¿no estaremos demonizando a la juventud para salvar nuestras consciencias?
Yo le tengo miedo a estas clasificaciones porque llevan a actitudes facilistas y a clasificar como "comportamiento perturbador" el de un niño que tiene un profesor idiota y se anima a confrontarlo. Y entonces, en lugar de averiguar qué le pasa internamente, le dan ritalina y chau.
A mí, si hubiera sido escolar hoy en lugar de hace 50 años, seguro me daban ritalina.
Interesant tu post. ¿Qué es lo que está cambiando?, algo muy fuerte hemos tenido que hacer mal en años pasados para tanto transtorno y sobre todo a gente muy joven y a niños, ? no será un poco problema de educación?
mil besos
Gracias a todos por vuestra aportación.... que sería este espacio sin ella.
Aromas: me pasaré por tu blog y te mandaré un email, esta semana estoy un poco ocupada, para la semana que viene. besos
Gracias!. besos!
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